lunes, 8 de agosto de 2016

OPERACIONES VINCULADAS: PEDRO Y GENARO

No es broma.  Con la nueva regulación de operaciones vinculadas es algo muy real.
Si prefiero el tono jocoso, es por la tensión, la tengo alta y me han recomendado prudencia. Nada de fútbol, ni tabaco, ni alcohol, ni tapas de callos... Bueno, vamos al grano.

Pedro había madrugado, la acequia daba problemas y no quería que le pillara el día sin haber regulado el riego de las zanahorias, que estaban últimamente bastante mustias.
Ya le venía pesado ir cada día a la huerta a vigilar las plantas, el mosto... Lo que quería era irse a hacer uno de esos cruceros que venía anunciados en la tele. Su mujer, Juana, tampoco ponía mala cara cuando veía el anuncio, así que... ¿porqué no?. Le propondría a su cuñado, Genaro, que le comprara su parte en la huerta.

Genaro, más joven y con más ganas, tal vez quisiera hacer un trato. Así que dicho y hecho: Socio, quiero verte. A las doce en la cantina. Allí estaré. Y a la doce en la cantina.
Mira, Genaro, que yo ya estoy mayor y me parece que tú no le harías mala cara a comprar mi parte en la huerta, que yo sé que tienes ambiciones europeas.

Genaro respondió ¿pero a qué precio?. Al que tu pongas, muchacho, un crucero por el Caribe no me lo pierdo. Además tu hermana está "mu trabajá" y se merece estar paseándose diez días en un barco de esos de los de la tele. Así que tú dirás.
Vale, pero yo estoy tieso. Lo voy a consultar con el asesor, a ver si hay forma.

Días después: Pedro, que dice el asesor que se puede hacer, que la misma sociedad compra tu parte pero que como es una sociedad, que ...¡ojo! que esto es una operación vinculada, así que "mucho cuidao". Que el precio no lo ponemos nosotros, que debe hacerse a "valor de mercao".

¿Valor de mercao? ¿El de las zanahorias?
Sí, y que debemos buscar los "comparables externos". Que si no hacemos el análisis de comparabilidad se nos puede caer el pelo, porque debemos respetar el principio de libre concurrencia.

Pero, ¡qué principio ni que leches! ¡Qué yo no te puedo vender mi parte en la huerta! Pero, ¿no es mía?

Sí, hombre, no me seas rústico, que eres poco "desarrollao". Te explico. ¡Se puede hacer! Sólo que hay que cumplir ciertos requisitos.
Tienes que facilitarme las magnitudes, porcentajes, ratios, tipos de interés aplicables a los descuentos de flujos, expectativas y demás valores empleados en la determinación del valor, porque la operación consiste en la transmisión de valores representativos de la participación en los fondos propios de una sociedad no admitidos a negociación en alguno de los mercados regulados de valores definidos en la Directiva/2009/39/CE. ¿Te enteras?

A Pedro empezó a temblarle el labio, claro signo de que algo gordo venía de camino.
Mira, Genaro, siempre me has parecido algo raro, pero no te permito que hables de mis flujos, son tan buenos como el primero y, por tanto, de descuentos ¡nada de nada! ¿Sabes de qué hablo? ¡Juana se queda sin crucero, pero yo, no te vendo la huerta!

Y así nos va. Se fastidian las zanahorias, los bancos, las eléctricas, de las Cajas mejor ni hablamos, pero... los comparables externos van como el tranvía de Sevilla, que se salen.

Rubén Candela Ramos
Auditor - Economista

jueves, 7 de julio de 2016

La importancia del Eye Tracking (técnicas de seguimiento ocular) en la investigación de mercados actual: Nuevas realidades, nuevas herramientas



Los avances tecnológicos de los últimos años en técnicas de seguimiento ocular y la cada vez más precisa medición de lo que "entra por nuestros ojos" e incluso diríamos, de "lo que no entra" aún estando delante de nosotros, ha conllevado una adaptación metodológica y operativa en las necesarias investigaciones de mercado que cada empresa precisa realizar sistemáticamente.

Por otro lado, asignar al Eye Tracking un papel único, absoluto y como determinante exclusivo en las conclusiones obtenidas de un estudio de mercado al margen de otros factores, es algo con lo que no podemos estar de acuerdo.

Desde Fusión Comunicación & Estrategia, consideramos el Eye Tracking como un medio y nunca, como un fin en sí mismo. Eso sí, un medio muy potente, singular y necesario para explorar territorios de difícil acceso por medios tradicionales.

 Los avances tecnológicos en técnicas de seguimiento ocular han traído también un deseable ajuste a la baja en los costes para las empresas que, cada vez más, van implementando el uso de estas herramientas en sus áreas de marketing. Y es que ahora, sabes más y conseguir mejor información de nuestros clientes actuales y potenciales es accesible para todo tipo de empresas. 

Pero la tecnología no lo es todo. Es imprescindible, cierto. Pero su aplicación, en ningún caso, excluye la también imprescindible participación de un equipo experto de profesionales del marketing que puedan hacer una correcta valoración, medición e interpretación de los datos que con estas técnicas de investigación de mercados se obtiene. Experiencia y tecnología se dan la mano.

¿Por qué el Eye Tracking?

La visión es el más poderoso de los sentidos. Se calcula que entre el 80-85% de la información que las personas retenemos se recibe visualmente.

Ver implica relacionar. Y la percepción visual depende en buena medida del quién, cómo y cuándo, convirtiendo así la visión en algo subjetivo para cada persona. Sin que la vista sea siempre el sentido más persuasivo de todos, si podemos considerarlo el más desarrollado y utilizado por las personas.

Las técnicas de Eye Tracking hacen del seguimiento ocular (identificación, análisis, medición e interpretación), una necesaria herramienta de marketing para conocer más y mejor a los consumidores, identificar sus comportamientos ante nuestra marca y en nuestros puntos de venta, pudiendo así sorprenderles y superar sus expectativas.

Una técnica no invasiva, donde en escenarios naturales de decisión y compra por parte del consumidor, "vemos por dentro" lo que de forma externa o mediante entrevistas tradicionales, no podemos ver.

En suma, supone identificar y comparar escenarios con los diferentes comportamientos que libremente, determinan qué consumimos, qué emociones despierta en nosotros e incluso el por qué de que aún estando delante de nosotros, no veamos o desechemos productos y/o mensajes, que no consiguen estimularnos en nuestro papel cada vez más relevante como decisores y  consumidores.



Estos factores, entre otros, están convirtiendo al Neuromarketing en un conjunto de novedosas herramientas útiles para la toma de decisiones y, cada vez más accesibles,  desde los departamento de marketing.

Gabriel Carrascosa Mendoza

Más información en: www.fusioncomunicacion.es